Museo Evolución humana de Burgos (Castilla y León)

Asormarse a la historia de la evolución del ser humano es un viaje que da vértigo por la cantidad de tiempo que supone. 

Vista del edificio del Museo

En el museo de la evolución humana en Burgos podemos hacer un recorrido por la evolución del ser humano desde diferentes puntos de vista, en términos biológicos, en términos culturales y los ecosistemas de la evolución.
La piezas más importantes están obtenidas en las excavaciones de la sierra de Atapuerca, donde se han encontrado, entre otras cosas restos del homo antecessor y muchas cosas más. Este museo es en gran parte  un logro a la constancia del equipo investigador.

Restos de Homo Antecessor
Es interesante dar un viaje por todas las etapas, conocidas de la evolución, ver como un conjunto de diferentes motivos climáticos, biógicos... han ido formando al ser humano que somos ahora. Dejo aparte todas las consideraciones creacionistas, o de evolución dirigida o diferentes teorías.

Hay algunas cosas que me han dejado pensativo pero todavía hay cosas que no están aclaradas, poco a poco nos iremos conociendo más.

Es interesante verlo, entre otros atractivos de la ciudad de Burgos (su catedral, sus conventos, su gastronomía...)


3 comentarios:

  1. Hace tiempo que vi este museo. Y a pesar de que entro gratuitamente (si no, me hubiera costado cerca de ocho euros, creo recordar), me decepcionó enormemente.

    Mucho ruido y pocas nueces. El típico megaproyecto onanista de la Junta. Millones de euros despilfarrados para mayor lucimiento de Juan Vicente Herrera.

    El edificio es faraónico y merece la pena verlo. Pero es una pirámide, sin más.

    El contenido del museo es escaso. Mal estructurado pues no sigue un hilo conductor claro, ni cronológico ni temático.

    Cuatro huesos de Atapuerca, explicando mal el proceso de descubrimiento y excavación a pesar de las reconstrucciones y las láminas enormes, a todo color y seguramente muy caras, pero sin contenido sustancial. Además de poco pedagógicas.

    Y el resto de plantas, cada una más pequeña que la anterior. El cerebro-choza lleno de cables sin ningún valor pedagógico. La proyección sobre el fuego donde sólo te dicen que sirve para hacer barbacoas... Y la última planta es pasmosa: unas pocas láminas en espacios de 50 metros cuadrados, sin más.

    Lo dicho: mucho ruido y pocas nueces.

    ResponderEliminar
  2. El que no entre gratis, que invierta mejor el dinero en la entrada a la Catedral. Impresionante.

    O en unas tapas en El Morito o el Rigodón.

    ResponderEliminar
  3. Jeje, ¿se acuerda de quién trabajaba en El Morito?

    ResponderEliminar