Fauna diversa al volante.

De la observación del ecosistema que nos rodea podemos ver varios especímenes. Uno es el que al meterse en un coche se transforma en el Homo Formulaunus.

Es ese ser, aparentemente normal, que cuando se sienta en el coche se transforma, siempre en la imaginación del sujeto, en un famoso conductor de fórmula uno, actualmente Fernando Alonso (ay Fernando, cuanto mal has hecho...).
En la cabeza del sujeto empieza a apretarle el supuesto casco y por eso debe tener problemas riego, estos ya reales.

Ya suelto en la carretera empieza el comportamiento específico de este ser.
Empieza a hacer acelerones, frenazos, se pega al coche de adelante y hace esos famoso adelantamientos en los que se cree un famoso conductor, por supuesto los intermitentes en la mayoría de los casos son un defecto de fabricación. Me refiero a los cambio bruscos de carril, sobretodo si son en curva ya son de bicampeón del mundo, por lo menos.

En las ciudades grandes, con el atasco siendo el pan nuestro de cada día, se pone nervioso y hace esos cambios de un carril a otro que cree que va más deprisa. Por supuesto los demás debemos dejarle sitio, somos como los doblados.

Si alguna vez se encuentras con ellos, no le critique, no le insulte ni recuerde a sus padres. Igual algún día nos den una alegría y ganen un campeonato del mundo.

Otro especimen es el Homo cuatroporcuatrus el machote de la carretera, es el ser que para demostrar su hombría se ha comprado un cuatro por cuatro, de tamaño grande, cuanto más mejor, quizá para que creamos que todo lo que tiene está en proporción, puede ser, aunque para el del coche de al lado siempre le quedará el refrán de "Dime de lo que presumes...".
Por supuesto este ser tiene prioridad. Hay que estar atento a sus cambios de carril sin señalizar, pero ¿Cómo nos atrevemos a pedir que señalice? el lo tiene más grande, es más machote: hay que dejarle sitio.


Otro ser es el Homo Carrilmedium.  Dícese del ser que siempre se sitúa en el carril del medio, en la mayoría de los casos a una velocidad muy reducida que provoca atascos. Suele situarse ahí por no saber donde está y teme perderse pero no se pone en la derecha por que ese es el de los lentos.
Un hermano del anterior es el Homo Carrilizquierdolentus, que es el que siempre estará en el carril izquierdo porque es el más rápido aunque este ser vaya escasamente a cien provocando atascos y cabreos a los otros habitantes de este ecosistema que no le comprenden.

Ya por finalizar, por ahora, tenemos al Homo Todositiomium, dícese del ser que al aparcar ocupa un espacio en el que casi podrían caber dos, dejando un metro y medio por delante y por detrás, también se podría llamar el síndrome de quiero un camión que desde la infancia han querido un camión pero aunque no lo han conseguido, aparcan como si lo tuvieran.

Y alguno más hay.


2 comentarios:

  1. Te ha faltado el Homo nosoportosercopiloto (mi padre vamos) la última vez que lo padecí de copiloto fue porque tenía una costilla rota. Cuanto no me daría la plasta que paré en el arcen y le dije que desde ahí conducía el o se callaba la boca.


    Vaya palabrita de verificación que me ha tocado SESSES

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  2. La humanidad está a salvo conmigo. Pero si pudiera, me encantaría tener un Land Rover, ahhhhhhhh... :)

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